viernes, 16 de marzo de 2018

Y en el alba tu rostro se asoma

Tanto miedo sintió de repente,
tanto sueño truncado en su vientre,
tanta sed esparcida en el suelo,
tanta fe cultivada en el cielo.

Ella tuvo que andar escondida,
ella tuvo que andar con su herida,
pero igual que su falda bordada
ella supo tejerse unas alas.

Aurora, ahora es la hora de volar
Aurora, ahora es la hora de abrir el telón
Aurora, ahora es la hora de hablar con tu voz
de brillar, de alumbrar.

Nunca supo bajar la mirada,
siempre supo que había un camino
una estrella de la madrugada
que conoce cuál es su destino.

Ella supo romper el silencio,
ella supo apartar la violencia,
y al igual que su falda floreada
ella supo mostrar su color.

Aurora, ahora es la hora de volar
Aurora, ahora es la hora de abrir el telón.
Aurora, ahora es la hora de hablar con tu voz
de brillar, de alumbrar.

Y en el alba tu rostro se asoma,
Sos vos, Aurora

jueves, 8 de marzo de 2018

Por ti, por mí, por todas.


Por ti que defiendes mis derechos, por ti que te sientas en el congreso y votas las leyes que nos dirigen, por ti que presides una comunidad o un ayuntamiento, por ti que has llegado alto y lejos.

Por ti que has decidido no salir, por ti que dedicas a tus hij@s todas las horas del mundo, por ti que te devanas los sesos cada día para cocinar algo distinto y que guste a todas en casa.

Por ti que sobrevives en un entorno desfavorable, por ti que luchas contracorriente cada día para demostrar que puedes. Por ti que crees en un mundo mas justo, no solo para las mujeres.

Por ti que compartes la vida con alguien que te hace daño, por ti que amas más allá de lo razonable, por ti que no puedes romper del todo con esa unión.

Por ti que trabajas codo con codo con hombres, en profesiones masculinizadas y lo haces genial, por ti que estás investigando algo que mejorará la vida de muchos que jamás sabremos tu nombre, por ti que escribes en los periódicos, sales en la tele o te escuchamos en la radio. Por ti que sólo tienes jefes varones, pero sueñas y luchas por sustituir a alguno de ellos en un día cercano.

Por ti que cada mañana dejas a tu bebé en otras manos, para poder trabajar y ser sustento de tu casa y tu familia, por ti que dejaste de criar hace siglos y ahora te ve ves al cuidado de tus nietos o bisnietos y además lo haces con alegría.

Por ti que te arreglas y te maquillas porque te gusta, por ti que caminas despeinada y sin maquillar por comodidad, por ti que jamas sales de casa sin tacones y por ti que siempre vas con zapatos planos, o descalza si es posible.

Por ti que has decidido casarte de blanco y por la iglesia, por ti que defiendes a muerte tu soltería, por ti que tienes miedo a comprometerte, por ti que te has comprometido con apenas veinte años.

Por ti a quien han violentado y humillado, por ti que has sido víctima pero sales adelante porque ers fuerte y encuentras los apoyos necesarios, por ti que quedaste en el camino sin posibilidad de cumplir con tus sueños y tus metas.

Por ti que tienes algo que contarnos, por ti que no quieres decir nada, por ti que sabes escuchar y por ti que ves, sientes y compartes.

Por ti que eres responsable de que se cumplan las leyes, por ti que recibes los pedazos del corazón de quien sufre, por ti que eres apoyo y cuidado de quien lo necesita.

Por ti que gritas y por ti que callas. Por ti que decides como avanzar y por ti que decides quedarte donde estás.

Por mí que a veces me he sentido incómoda por la actitud de algun hombre, por mí que no consigo ser tan independiente como me gustaría, por mí que camino adelante, aunque no tenga claro el destino, Por mí que tengo la suerte de contar con una red de mujeres hermosas que me han acompañado y me acompañan en unos vínculos indescriptibles pero palpables. Por mí que he tenido la suerte de ver a otras, de compartir con otras, de entender a otras y de apoyarlas, comprendiendolas o no. Por mí a quien han apoyado tantas veces, en tantos lugares distintos.

Por todas nosotras, que tenemos un día en el calendario y muchos días en los que luchar y salir adelante. Por todas nostras que merecemos un mundo más justo, más bonito y más igualitario, y lo soñamos y buscamos con nuestras acciones del día a día.

Por que en el futuro este día no sea necesario.

8 de marzo de 2018

lunes, 5 de febrero de 2018

En tierra firme

Estoy de vuelta, y va a ser por un tiempo largo.

Los próximos meses participaré en un ilusionante proyecto, se trata de acercar la Cooperación Internacional a la gente... fomentar los valores de la Solidaridad.

Tengo tres compañeras más, y nos vereis por la provincia, por lo menos hasta el mes de mayo.

Ilusionada y con ganas, pero descolocada a la vez. Difícil esto de la readaptación a mi "mundo real". 

Pero poco a poco, no hay que correr... Todo llega y lo que tenga que ser, será.

Nos vemos por cualquier pueblo, detrás de cualquier esquina, inventando la manera de que esto no sea algo lejano y complicado; que es algo de todos los días, de todos los pueblos, de cada uno de nosotros.

 
 “Rara vez se presentan grandes oportunidades para ayudar a otros, pero las pequeñas nos rodean todos los días.” Sally Koch

GRACIAS COMPAÑEROS POR ESTE MARAVILLOSO VIAJE

Hace algo más de un año me hablaron de un hermoso proyecto llamado "Viaje a la Vida", y me propusieron colaborar en él.

Al principio pensé que sería una colaboración "en la sombra", pero hablando con más calma del proyecto con los ejecutores del mismo, me di cuenta de que lo que querían era sacarme a la luz, sacarme los colores y la imagen, además de mis palabras. Rápido apareció mi inseguridad, mis dudas, esas que me acompañan casi siempre.

Pensé que no era la persona que ellos buscaban, porque no encajo en el papel que ellos quieren presentar, porque ya no soy novata, porque ya estoy demasiado vinculada e involucrada, porque mi imagen y mi físico no son los de una jovencita abriendo los ojos, porque ahora estoy un poco más allá, o al menos así me siento. Su seguridad en mí, en mis palabras y en mi imagen, me dio la seguridad que yo necesitaba para decir que sí.

Lo más hermoso en mi opinión fue conocernos y compartir. Ha sido una experiencia estupenda, me he sentido cómoda y segura todo el tiempo y ha sido GRACIAS A ELLOS, por como son, por como tratan a las personas, por el cariño y la comprensión. JuanJo, Marcelo, Augusto y Óscar: Mosquito y Socio Creativo.

Anécdotas miles, sobretodo allí. Lo he disfrutado y lo disfruto.

Ahora, casi un año después de aquel "trabajo", puedo decir que el documental está terminado, que el proyecto general ha sido muy bonito y que asumo las críticas.

A mí me gustará más pasado un tiempo, porque cuando las imágenes reales (esas que tienen sonido, olores y sensaciones) están demasiado frescas estas otras pierden fuerza; pero cuando esas imágenes estén borrosas yo siempre tendré un viaje al que volver. Y aquí lo tenéis: Viaje a la Vida

Gracias Chicos, espero veros pronto.

lunes, 8 de mayo de 2017

Dos realidades, dos mundos, un solo sentiemiento.

Lo miro, lo observo atentamente.

Sus manitas pequeñas y blancas levantando cada pieza de color, construyendo algo que en su imaginación será una casa, un taladro, un avión o quien sabe qué, pero que en la realidad no es más que una sucesión de piezas de colores que encajan unas en otras.

Lo miro, lo observo atentamente.

La alfombra de color claro, sobre un suelo burdeos. Es invierno, en la calle hace frío, pero en casa la chimenea manteniene un ambiente agradable. Sus manitas montan y desmontan piezas, y mi cabeza vuela lejos.

Me traslado a un lugar donde invierno significa lluvia, aunque nunca hace realmente frío. Por un momento vuelvo a Solentiname, a una tarde en la que también miraba atentamente a un niño jugar.

Lo miro, lo observo atentamente.

Sus manitas pequeñas y morenas pasando agua de un recipiente a otro, jugando con algo que en su imaginación son botes o peces o cocodrilos, o quien sabe qué, pero que en realidad no son más que unos pequeños trozos de madera de balso, descartes de las piezas de artesanía que sus padres están trabajando.

Lo miro, lo observo atentamente.

Nada de alfombras, nada de suelo, directamente los pies descalzos sobre el lodo, pequeños brotes verdes alrededor que marcan el inicio de los meses de lluvia. Lodo en los pies, en las manos y en el boxer, única prenda de ropa sobre su piel oscura.

Tantas diferencias, y a la vez tanta similitud.

Dos realidades, dos mundos, un solo sentiemiento.




viernes, 30 de diciembre de 2016

Pescado para el almuerzo.

 Aún no ha amanecido cuando salimos, pero ya clarea. Ayer, cuando ya el sol estaba bajo, dejamos las redes tendidas y ahora vamos a revisarlas.

 Me despierto pensando en eso, imaginando qué habrá pegado en las redes, si habremos tenido suerte o, si por el contrario, las capturas serán pocas, pequeñas o inútiles.


  El lago está en calma, se ve de un hermoso verde hoy. El botecito nos espera en la orilla, paciente, la regala naranja y el interior azul, apenas unas tablas por bancos, la proa ya apuntando al lago.

 Es temprano y el agua se siente fría, ahora no llueve, pero llovió durante la noche; ahora en cambio el cielo está azuleando rápido, las nubes se mantienen lejos, allá sobre tierra firme.




 Empujamos el bote al agua y encendemos el motor. Es un auténtico lujo estar en mitad del lago, con esta calma y este cielo, con estas islas verdes alrededor. Me siento como si estuviera dentro de un documental; si, uno de esos de naturaleza, de los que tanto me gusta ver. Imaginaos, el lago verde, las islas alrededor, monos congo en la isla más cercana, observándonos. Mojarras, guapotes, machacas, roncadores o robalos en las redes, tal vez algún cangrejo o alguna tortuga ñoca, que se ha enredado por venir a comer pescado...


 
 El tiempo pasa, el sol sale y comienza a calentar. Los monos ya no nos observan, han seguido con su rutina, en busca de su comida; pero hay otros ojos que no se nos quitan de encima, las garzas desde la orilla y el pelícano desde encima, además de los del águila pescadora (gavilán para algunos) que pasa una vez y otra sin atreverse a bajar; todos esperan los descartes, alguna mojarra demasiado pequeña, los restos de un pez mordisqueado por tortuga o cangrejo, todos esperan pero casi ninguno se atreverá a acercarse demasiado, esperarán a que nos vayamos para desayunar, si es que hay en las redes algo que puedan aprovechar.


 Levantamos las redes, vamos tirando poco a poco, desde una punta; tirando despacio, soltando con cuidado cada uno de los pescados. 

 Hoy no ha ido tan mal, comeremos pescado, frito, en sopa o en ceviche (mi favorito), mañana ya veremos qué se come, pero hoy será pescado. 





 Ha caído un "pez diablo", especie invasora que se alimenta de los huevos de todas las demás especies del lago, por lo que nadie por aquí los quiere mucho; tampoco nadie lo come, aunque internet dice que su carne es sabrosa y muy rica en Omega3. Yo tengo pendiente probarlo, aunque tendré que enfrentarme a sus escamas duras y rasposas, casi como una lija, y superar el prejuicio que supone que tenga un nombre tan amenazador.

 Ya vamos de vuelta, el sol en la cara y el agua, que ya no se siente tan fría, salpicando de vez en cuando. Ya tengo la comida de hoy prevista, y apenas son las siete de la mañana, aún me queda todo el día por delante.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Una se acostumbra

Una se acostumbra a los árboles caídos, a los rodeos en el camino, a ver el lago desde donde antes no se veía, a las calvas en el bosque, a las casas cubiertas de plástico...

Una se acostumbra porque no queda más remedio, porque no siempre se puede estar sobrecogida, porque lo desolador se vuelve cotidiano.

Pero aquel día, aquel primer día tras el paso del huracán Otto, después de una tarde y una noche de viento y lluvia, de ruidos estremecedores en mitad de la noche oscura, de carreras bajo la intensa lluvia, después de mucho café con pan, cuando por fin amaneció, la imagen era desoladora. Muchos de los ruidos de la noche eran árboles cayendo, o ramas partiéndose. Aquella mañana no había un solo camino transitable. Salir a ver lo que había ocurrido, comprobar que no había nadie herido, o lo que era peor, perdido. Ver que las casas del pueblo no estaban dañadas.





Con la cantidad de árboles que han caído, parece un milagro que ninguna casa fuese sepultada por un árbol, que nadie resultase herido.

Hay casas afectadas en otras islas, y sobretodo hay cosechas perdidas, ¿qué van a comer a partir de enero, en pleno verano y sin cosecha de frijol? ¿cómo van a sobrevivir el año que viene, si no les ha quedado ni un solo chagüite?. Las plantaciones de maiz están segadas completamente, casi a ras de suelo, todas. Estos días, quizá el próximo mes, o tal vez dos meses, habrá para comer de lo cosechado anteriormente, pero a partir de ahí, se esperaba estar cosechando frijoles de nuevo, para comer y para vender, pero ¿y ahora?.







Dios proveerá, eso creen aquí. Ojalá así sea.